miércoles, 14 de mayo de 2014

Henna

Hola Sam: 

Estoy acongojada, tengo muchas cosas que hacer para sacar esta maestría del demonio y poca motivación. Especialmente hoy desperté resfriada; me duele la cabeza y mi puerco cuerpo. -Es gracioso que siempre use esa expresión y hasta ahora que la veo escrita veo como nada más son dos letras que se cambian-. La situación es la siguiente, tengo muchas exposiciones que hacer y muy pocas ganas. Los días que pasaron había trabajado en una tesis e hice el resumen para mi exposición de media hora... salieron 15 páginas, qué manera de resumir, y eso es nada más del segundo capitulo. En fin, te contaré qué pasó ayer. 

Me contacte con una persona que hace tatuajes de henna, de esos que las chicas musulmanas usan en las bodas. Me dio su dirección y después de la escuela fuimos hacía allá -yo y otra amiga- en el tranvía. En fin, llegamos a su casa y estaba acompañada. Nos dijo que la siguiéramos y subimos los escalones hasta su casa. Ahí, nos dijo que era en su cuarto y de pronto entramos a una habitación rosada y se sintió una sensación de amistad extraña, como si desde hace años ese ritual se estuviese llevando a cabo. 

Mientras me hacía mi mano, ella y la otra chica -las cuales jamás dijeron su nombre - comenzaron a hablarnos y a contarnos de Algeria. Las dos eran de allá, bueno, uno de sus padres era de allá, y uno de sus padres era francés. Nos contaron de cómo puedes ir allá, de como son los franceses y como no se consideraban de esa nacionalidad. Fue muy interesante su visión. Después de una serie de preguntas, respuestas, la chica sacó un vestido amarillo y comenzó a decir que era el vestido que usaría para una boda dentro de dos semanas. El vestido estaba magnifico, era color amarillo pálido con perlas. Después sacó los zapatos, los perfumes y mil cosas más y nos contó cómo se iba a arreglar, qué maquillaje usaría e incluso nos puso de sus diferentes perfumes para que le ayudáramos a escoger cuál aroma era el mejor. 

Lo interesante de esta salida fue la proximidad de ellas con nosotros, sin barreras. Hace mucho que no sentía eso. Dicen aquí que cuando haces amistades son para siempre, por eso te tardas más. Nosotros estamos acostumbrados a las amistades superficiales; conoces a alguien en una fiesta y después desaparece hasta dentro de muchos meses dónde los cruzas en otras fiestas y se vuelven a re-introducir como si jamás se hubieran conocido. En cambio, con ellas fue como allá, esa sensación de amistad superficial que durante la convivencia te hace sentir cómo si fuesen amistades de siempre. 

No sé, ando distraída y quería contarte.

Espero estés muy bien, y continuare mirando la pantalla esperando que, no llegue inspiración pero si comprensión de estos análisis. 


Hasta pronto... 
Becca 

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